Esquipulas es un lugar que ademas del significado religioso que tiene en las costumbre Católica centroamericana me trae muchos recuerdos, viajes con mis papas, mis abuelitas, llevando a bendecir los carros y las caminatas entre el pintoresco pueblo. Recientemente a estos gratos recuerdos se agrega una nueva experiencia, llevar a mis hijos para que conozcan de esta tradición.
Muchas cosas estan mejor ahora, la carretera de hoy no es la que conocí de niño, aunque el paisaje sigue siendo hermoso y en diciembre es especial. Pero quizas lo que me gusto bastante fue ver las remodelaciones de la Basílica y su mantenimiento, que sin perder su magia ha ganado el encanto de ser un templo muy bien conservado. Es también sorprendente lo que ha crecido el pueblo y encontrarse que ahora hasta un “Steak House como de la capital” nos podemos encontrar.
Quedarse además en un hotel cerca del templo brinda la oportunidad de salir a caminar en cualquier momento, ya sea para visitar al Cristo Negro, buscar tipicos dulces o conservas del lugar o simplemente disfrutar de un ambiente distinto al de la gran ciudad, pero con un aire muy especial.
No será un paseo como una ida al Puerto o a Xetulul, pero definitivamente es una experiencia que creo que como guatemaltecos o centroamericanos debemos permitirnos de vez en cuando, incluso, hasta comprar los gusanitos de colores para adornar el carro en su regreso a casa.

