La historia de mi chequera

vida December 6th, 2006

El día lunes por la noche fuí a cenar a un reconocido restaurante en la zona 10, como siempre en la comida y la atención todo muy bien, cenamos y como a las nueve de la noche me fui a mi casa luego de haber disfrutado con la familia.

A la mañana siguiente, llegué al parqueo de la oficina, me bajé del carro y ví a Quique, la persona que lava mi carro y recordé que tenía que pagarle por lo que regresé al carro por la chequera, ya que el día anterior había usado el último cheque para sacar el dinero de varios pagos mensuales y cargaba efectivo como cosa rara. En el momento que metí la llave para abrir la puerta un escalofrío recorrió mi cuerpo, era el presentimiento que había dejado la chequera en el restaurante, quité el seguro busqué la chequera y casi me morí cuando ví que no estaba.

La primera imagen en mi mente fue mi chequera encima de la mesa y mi primer pensamiento, la duda en la naturaleza humana que me decía: te fregaste, de plano que no te la devuelven. Subí a la oficina, llamé a mi esposa y ella fue a la casa a confirmar que no estaba allí tampoco, ni modo, tendría que enfrentar la realidad e ir al restaurante a ver si aparecía. Hablé con mi jefe, vi un par de asuntos y me fuí para restaurante. En el camino como es usual cuando un ve problemas iba yo pidiendo al cielo que allí estuviera y que me la dieran y pidiendo calma para mis palabras.

Entré al estacionamiento, me quedé casi que en la puerta bajé del auto. La usual amabilidad de las personas me recibieron, pero no se que tan descompuesta llevaría la cara que me en lugar del usual -buenos días, pase adelante, va a esperar a alguien?- me dijeron, en que podemos servirle ?. Con toda la seguridad del caso le dije, -Fíjese señorita que ayer vine a cenar con mi familia y estoy seguro que dejé mi chequera aquí-, a lo que respondió, -Enseguida le llamo al Gerente.

No esperé mas de dos minutos pero los sentí como que fueran media hora, cuando salió el gerente que me saludo mientras marcaba un número en el teléfono inalámbrico que llevaba, porque estaba localizando al gerente de la noche anterior. Inmediatamente le contestaron, le contó que había un cliente buscando su chequera y lo vi dirigirse hacia adentro, abrir un pequeño mueble y sacar mi chequera. El alivio fue inmediato, sabía que si me estaban entregando la chequera con toda seguridad allí estaba el efectivo que cargaba, la abrí, vi que todo estaba normal y espere que terminara la llamada. Por supuesto la agradecí miles y dejé una modesta recompensa por la honradez y amabilidad.

Se los cuento porque estas vibras positivas deben regarse, en lugar de andar haciendo bolas sobre los bancos del sistema, mejor contemos como en Guatemala hay gente honesta y lugares de tanta tradición como NAIS, que desde que tengo memoria ha sido uno de los mejores restaurantes y esta vez además me demuestran los valores que les han hecho grandes.

Así que todas mis recomendaciones para Nais, que tiene tantos recuerdos familiares para mí, desde que iba por mi asado enquesado y mi babero de papel para pintar, hasta ahora hacer dibujitos sobre la mesa para mi esposa y mis hijos en el mantel de la mesa :)



Comments

  1. 1
    Pepe
    December 6th, 2006 at 9:33 pm

    Una vez mas queda demostrado, que hay mas gente buena que mala en nuestro país.

    Me alegro que todo haya salido bien para vos y felicitaciones al restaurante.

    Saludos.

    Pepe

  2. 2
    eddygonzalez2000
    December 6th, 2006 at 10:10 pm

    Que bueno que todavia hay gente honrada en Guatemala, y que bien que hay personas para contarlas y olvidarnos un poco de todo lo malo que miramos en las noticias o en los periodicos.

    Saludos, Eddy.

  3. 3
    romerogt
    December 6th, 2006 at 11:42 pm

    @pepe: gracias, definitivamente un 100 para el restaurante, porque el retorno de mi chequera no es el gesto de una sola persona, sino de todas en una misma organización.
    @eddy: si, debemos ser optimistas y pensar cosas buenas para que pasen más a menudo.

  4. 4
    Jorge Andres
    December 7th, 2006 at 8:35 am

    A mi me vive pasando algo parecido con la tarjeta de debito, que siempre termino encontrando en algun pantalon entre la ropa sucia. Menos mal que los pantalones no pueden firmar vouchers, porque sino, que desbancada me hubieran dado ya!

    Que bueno que todo se resolvio para bien!
    slds,

  5. 5
    Rudy Girón
    December 7th, 2006 at 1:06 pm

    ¡Qué suerte! De verás que este tipo de anécdotas ya no se escuchan en Guatemala. Gracias por compartir la historia.

  6. 6
    Roberto Lone
    December 7th, 2006 at 3:15 pm

    Fijate que yo suelo salir en bicicleta de carreras para hacer ejrcicio, y siempre metía mi billetera en la bolsa de la chumpa.
    Un día cuando regresé me di cuenta que no la llevaba, y mi angustia fué que en que parte de las 5 millas que recorrí la había botado. Fuera de eso, dije, el que la encuentre al ver los 70 dolaritos que ganas le va a dar de devolverla.
    Pero es como vos decís, la clave está en pedirle a Dios, y no por el dinero, si no por el daño que te puede ocasionar con los documentos personales, como a vos, tu chequera.
    Imaginate que alguién se ponga a reventar cheques, aunque decís que no tenía muchos, igual el dinero y con uno te meten en problemas.
    Gracias a Dios, un buen samaritano que la encontró, vió mi numero de teléfono y el nombre, entonces me llamó para darme la tremenda noticia.
    Una cosa buena, le ofrcí $20 dolares por el favor, y rotundamente me dijo: No gracias, tranquilo…

  7. 7
    romerogt
    December 8th, 2006 at 10:07 am

    @jorge andres: si, esto me pasa pero usualmente uno presiente que aparecerá, aunque sea ya lavada, jajaja.
    @rudy: Si, pero creo que es porque nos falta más compartir lo bueno y no lo malo.
    @roberto: Cabal, pedirle a Dios es el -secreto- y por eso estoy seguro que muchos tendriamos decenas de historias casi increíbles donde un angel nos ha evitado o sacado de una pena.

  8. 8
    pmendez
    December 14th, 2006 at 1:19 pm

    Que bueno que aparecio vos!… Ojo, mas cuidado a la proxima!

Leave a Comment

blank